Esos 3 sentimientos son los que me han acompañado en mi caminar desde hace algunas semanas atrás.
La verdad, sé que Dios no me deja sola nunca, es solo que a veces el se calla, y cuando calla es cuando está trabajando en algo muy grande. Pero me desespera pensar que estoy sola.
Desde donde estoy, no puedo hacer mucho, hay tantas cosas que quisiera poder hacer, que no puedo, y si puedo, no me doy cuenta.
Quiero tener manos prodigiosas... Quiero poder hacer bellezas con mis manos, tocar bellas melodías para poder alabar a Dios, pero no consigo hacerlo.
Yo consideraba que mis manos me eran útiles, pero en realidad, solo hacen lo necesario, lo básico, nada especial, y yo quiero hacer cosas especiales, que la gente me conozca por medio de mis creaciones, que Dios se regocige de alegria de escucharme tocarle alabanzas, pero no sé si sea así. No hay nadie que escuche, aprecie, ayude o comprenda lo que a veces vuelvo a sentir, cosas que solo antes sentía, cosas que no son felicidad. Yo quiero ser feliz, quiero ser exitosa, quiero confiar.
Quiero confiar en muchas promesas como ésta:
"Hijo, si te decides a servir al Señor, prepara tu alma para la prueba. Endereza tu corazón, sé firme,y no te inquietes en el momento de la desgracia. Únete al Señor y no te separes,para que al final de tus días seas enaltecido. Acepta de buen grado todo lo que te suceda,y sé paciente en las vicisitudes de tu humillación. Porque el oro se purifica en el fuego,y los que agradan a Dios, en el crisol de la humillación. Confía en él, y él vendrá en tu ayuda,endereza tus caminos y espera en él. Los que temen al Señor, esperen su misericordia,y no se desvíen, para no caer. Los que temen al Señor, tengan confianza en él,y no les faltará su recompensa. Los que temen al Señor, esperen sus beneficios,el gozo duradero y la misericordia. Fíjense en las generaciones pasadas y vean:¿Quién confió en el Señor y quedó confundido?¿Quién perseveró en su temor y fue abandonado?¿Quién lo invocó y no fue tenido en cuenta? " Eclesiástico 2:1-10